El café que mejor estabiliza los niveles de azúcar en sangre
Muchas personas son incapaces de renunciar a su taza de café diaria. Sin embargo, si tienes prediabetes o diabetes tipo 2, es fundamental saber cómo consumirlo correctamente. La endocrinóloga Disha Narang explicó qué tipo de café pueden tomar los diabéticos y qué factores deben tener en cuenta al elegir su bebida.
La doctora Narang considera que el café solo es la opción más segura para mantener niveles estables de glucosa en sangre. De hecho, un estudio de 2025 reveló que las personas que consumen café negro a diario presentan un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
"Las bebidas de café especializadas pueden contener entre 30 y 50 gramos de carbohidratos, lo que a veces equivale a una comida completa", señala la especialista. "En un café con leche grande tenemos múltiples fuentes de azúcar añadida, lo cual elevará sin duda los niveles generales de glucosa en sangre."
Por qué el café solo es la mejor elección para los diabéticos
El café negro no contiene nata ni leche. Incluso una taza preparada con leche desnatada cuenta dentro del consumo total de carbohidratos. Lo mismo ocurre con la nata líquida.
"La leche contiene lactosa, que es un azúcar natural", explica la doctora Narang. "Independientemente de si es natural o no, seguirá provocando un pico en los niveles de azúcar en sangre." Para algunas personas este aumento puede no suponer un gran problema, pero quienes padecen prediabetes o diabetes tipo 2 deben ser especialmente cautelosos.
Respecto a los sustitutos de la nata, la experta advierte que pueden contener aceites añadidos o azúcar. Por otro lado, algunos edulcorantes artificiales como la estevia no provocan subidas de glucosa, aunque según la doctora Narang pueden afectar a la salud intestinal y a la capacidad de regular el apetito, lo que podría llevar a comer más dulces posteriormente.
Además, sin ningún tipo de aditivo, el café solo contiene aproximadamente 5 calorías por taza.
"Las calorías procedentes de bebidas azucaradas pueden elevar los niveles de glucosa en sangre y provocar resistencia a la insulina, lo que a su vez favorece el aumento de peso y tiene un impacto negativo en la salud metabólica y cardiovascular a largo plazo", afirma la doctora Narang.
Los riesgos de la cafeína para las personas con diabetes
"En muchos pacientes, la cafeína, incluso la procedente del café solo, puede provocar un aumento de los niveles de glucosa en sangre", advierte la doctora Narang.
Un estudio publicado en Nutrients en 2020 apuntó a una posible relación entre el consumo de cafeína y la resistencia a la insulina. Este matiz es fundamental y no debe pasarse por alto, especialmente en personas con metabolismos más sensibles.
Qué hacer si no te gusta el café solo
Si simplemente no puedes tomar el café sin añadirle nada, la doctora Narang asegura que existen alternativas para enriquecer tu taza sin provocar subidas significativas de azúcar en sangre.
Por ejemplo, la canela puede aportar dulzor a tu bebida sin elevar los niveles de glucosa. Asimismo, las investigaciones indican que combinar el café con una comida equilibrada que incluya proteínas puede ayudar a controlar las fluctuaciones de azúcar causadas por las bebidas con cafeína.
- Café solo: la opción más segura, con apenas 5 calorías por taza.
- Canela: un sustituto natural del azúcar que no eleva la glucemia.
- Acompañarlo con proteínas: ayuda a amortiguar los picos de azúcar provocados por la cafeína.
- Evitar lattes y cafés especiales: pueden contener hasta 50 gramos de carbohidratos.
En definitiva, el café puede formar parte de la rutina de una persona diabética, pero la clave está en cómo se prepara y qué se le añade. Un café bien elegido puede marcar una gran diferencia en el control glucémico diario.













