Qué es el vértigo
El vértigo es una sensación ilusoria de movimiento, ya sea del entorno o del propio cuerpo. Se manifiesta habitualmente como una percepción de giro acompañada de desorientación, náuseas, pérdida del equilibrio e incluso alteraciones auditivas o visuales. No se trata de una enfermedad en sí misma, sino de un síntoma asociado a diversas patologías relacionadas con el aparato vestibular, el cerebro o los órganos internos.
Causas del vértigo
Las principales causas del vértigo se agrupan en dos grandes categorías bien diferenciadas.
1. Alteraciones periféricas
Están relacionadas con daños en el oído interno o en el nervio vestibular. Entre las más frecuentes encontramos:
- La enfermedad de Ménière, que cursa con zumbidos en los oídos y pérdida progresiva de la audición.
- La neuritis vestibular, provocada por una inflamación del nervio vestibular.
- El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), originado por el desplazamiento de los otolitos dentro de los canales semicirculares del oído interno.
2. Trastornos centrales
Son consecuencia de lesiones en el cerebro y pueden tener un origen más grave. Los más relevantes incluyen:
- Ictus o accidente isquémico transitorio.
- Migraña con aura, que en algunos casos va acompañada de episodios de vértigo.
- Esclerosis múltiple y otras enfermedades neurológicas.
Cómo se manifiesta el vértigo
Los síntomas pueden variar según la causa subyacente, pero los signos más habituales son los siguientes:
- Sensación repentina de giro o caída inminente.
- Inestabilidad al caminar o al ponerse de pie.
- Náuseas y vómitos.
- Sudoración excesiva.
- Visión doble o alteraciones visuales temporales.
- Pitidos en los oídos o pérdida auditiva transitoria.
Los peligros del vértigo
Aunque el vértigo en sí raramente pone en riesgo la vida, sus consecuencias pueden ser realmente graves si no se atiende correctamente.
- Riesgo de caídas. La pérdida del equilibrio puede provocar lesiones serias, especialmente en personas mayores.
- Impacto psicológico. Los episodios repetidos de vértigo pueden generar ansiedad, depresión e incluso aislamiento social.
- Señal de una enfermedad grave. El vértigo puede ser indicativo de un ictus, un tumor cerebral u otras condiciones peligrosas que requieren atención médica urgente.
Diagnóstico
Para identificar la causa del vértigo, los profesionales médicos recurren a distintos métodos diagnósticos:
- Exploración clínica y evaluación de la función vestibular, como la maniobra de Dix-Hallpike para el VPPB.
- Pruebas de imagen como la resonancia magnética o la tomografía computarizada craneal para valorar el estado del cerebro.
- Audiometría para comprobar el nivel auditivo del paciente.
- Análisis de sangre para descartar procesos inflamatorios o infecciosos.
Cómo reducir el riesgo de vértigo
El tratamiento depende directamente de la causa que origina el vértigo. No obstante, hay una serie de hábitos que pueden ayudar a prevenirlo:
- Mantén un estilo de vida activo e incorpora la actividad física de forma regular.
- Trata con prontitud cualquier infección o inflamación del oído.
- Evita los movimientos bruscos de cabeza y cuello.
- Realiza revisiones médicas periódicas si padeces enfermedades crónicas.













