Tormenta magnética prevista para el 10 de marzo
Se espera que esta tormenta sea de baja intensidad y que se disipe con bastante rapidez. El Servicio Geológico Británico ha lanzado el aviso correspondiente.
Este 10 de marzo, la Tierra se enfrenta a la llegada de una tormenta magnética. Los científicos señalan que nuestro planeta lleva varios días bajo la influencia de un flujo de alta velocidad procedente de un agujero coronal, fenómeno que ya provocó una tormenta geomagnética de nivel G1 el pasado fin de semana. Se anticipa un nivel de actividad similar para la jornada de hoy.
A esto se suma otro factor relevante: el campo magnético terrestre podría recibir un impacto tangencial derivado de una eyección de masa coronal registrada el pasado 6 de marzo. Aunque el grado de certeza sobre este segundo evento es bajo, existe la posibilidad de que eleve la actividad geomagnética y refuerce la intensidad de la tormenta.
Tormenta magnética G1: lo que necesitas saber y cómo protegerte
Dentro de la escala de actividad geomagnética, una tormenta G1 se clasifica como débil. Sin embargo, eso no significa que pase completamente desapercibida: puede afectar tanto a determinadas tecnologías como al bienestar de las personas. Este tipo de tormentas se origina cuando el Sol expulsa corrientes de partículas cargadas durante erupciones o eyecciones de masa coronal, y estas partículas interactúan con el campo magnético de la Tierra generando perturbaciones geomagnéticas.
Durante una tormenta de clase G1 pueden producirse interferencias leves en la navegación por satélite y en las radiocomunicaciones. En latitudes elevadas, existe la posibilidad de observar auroras polares. Por lo general, estas tormentas no representan una amenaza significativa para los sistemas eléctricos ni para las infraestructuras críticas.
Hay personas que durante períodos de alta actividad geomagnética reportan síntomas como dolores de cabeza, fatiga, picos de tensión arterial y alteraciones del sueño. Para atravesar este período con mayor facilidad, los expertos recomiendan mantener una rutina estable, descansar más de lo habitual, hidratarse correctamente y evitar situaciones de estrés intenso.
También se aconseja reducir el consumo de café y alcohol durante estos días. Las personas que padecen enfermedades crónicas deberían prestar especial atención a su estado de salud. Las tormentas de nivel G1 suelen ser breves y no dejan consecuencias graves para la mayoría de la población.













