El abono casero que transforma cualquier jardín
Existe una preparación verdaderamente eficaz que hace que todas las plantas aceleren su crecimiento de forma notable. Este tipo de abono enriquece el suelo con nutrientes esenciales y microorganismos beneficiosos. Junto con la hierba, se pueden incorporar levaduras y bacterias procedentes de leche fermentada. Por sí solos no constituyen un abono propiamente dicho, pero actúan como poderosos estimuladores de la descomposición de la materia orgánica.
Ingredientes y preparación paso a paso
Para elaborar este abono necesitarás malas hierbas arrancadas del jardín o hierba recién cortada. Trocea las plantas y colócalas en un barril o en cubos, llenándolos hasta la mitad de su capacidad. Añade agua sin llegar al borde y cubre el recipiente con una tapa para protegerlo de la luz. Coloca la mezcla en un lugar soleado, pero alejado de las zonas de descanso, ya que durante la fermentación desprenderá un olor bastante intenso y desagradable.
Cómo acelerar la fermentación
Si quieres que el proceso vaya más rápido, añade urea a la mezcla líquida, aproximadamente una cucharada sopera por cada cubo. El abono estará completamente listo en unas dos semanas. Una vez madurado, conviene usarlo de inmediato y, después, se puede preparar una nueva tanda sin problema.
Cómo y cuándo aplicar este abono
Este preparado es muy versátil: sirve tanto como abono de fondo para acondicionar el suelo antes de plantar, como para nutrir las plantas durante su crecimiento. El concentrado obtenido debe diluirse con agua en proporción 1:1 antes de aplicarlo alrededor de las plantas. Puede utilizarse tanto regando directamente sobre las raíces como aplicándolo sobre el follaje. Además, funciona de maravilla para regar el compost y acelerar significativamente su maduración.













