Cómo recuperar la limpieza del cajón de la lavadora: método económico para eliminar los depósitos endurecidos

Devolver la vida al cajón de detergente de la lavadora no es tarea sencilla

Cuando el cajón de la lavadora acumula residuos endurecidos de detergente, recuperar su estado original requiere un enfoque sistemático y algo de paciencia. No basta con un simple aclarado: los depósitos más rebeldes necesitan un tratamiento en varios pasos.

Primer paso: remojo con ácido cítrico en agua caliente

Lo primero que debes hacer es sumergir el compartimento del detergente en agua caliente. No hace falta que el agua esté hirviendo: una temperatura de entre 70 y 80 °C es más que suficiente. Disuelve entre 50 y 70 gramos de ácido cítrico en el recipiente con el líquido.

Deja el cajón en remojo durante unos treinta minutos. Este tiempo permite que los depósitos endurecidos se ablanden y que el contenedor quede listo para un tratamiento más intensivo.

Segundo paso: eliminar la suciedad más persistente

Una vez terminado el primer remojo, vacía el agua con ácido cítrico. Ahora diluye 500 ml de limpiador de tuberías en un recipiente con agua muy caliente y sumerge el cajón durante una hora completa.

Durante ese tiempo, el producto disuelve los residuos orgánicos y los restos acumulados de detergente. Es fundamental trabajar en un espacio bien ventilado y usar guantes para proteger la piel de las manos.

Tercer paso: tratamiento antical con vinagre o producto especializado

Tras el tratamiento anterior, aclara bien el cajón y sumérgelo en agua caliente con un eliminador de cal. Puedes usar un producto específico del mercado o preparar tú mismo una solución con vinagre de mesa.

Para potenciar el efecto, lleva el agua a ebullición varias veces en el fuego. La duración de esta etapa oscila entre una y dos horas, dependiendo del nivel de suciedad acumulada.

Último paso: remojo nocturno y cocción final

La fase final consiste en dejar el cajón en remojo durante toda la noche en una solución de ácido cítrico y vinagre. Esto ayuda a eliminar cualquier resto de sarro y a devolverle al compartimento su blancura original.

A la mañana siguiente, si todavía quedan zonas problemáticas, hierve el cajón en agua con ácido cítrico durante 15 minutos para un limpieza definitiva. Si ya está completamente limpio, aclárate con agua tibia, sécalo bien y vuelve a colocarlo en su sitio.

Cómo evitar que los depósitos vuelvan a formarse

Mantener el cajón en buen estado es mucho más sencillo que limpiarlo a fondo cada cierto tiempo. Aclararlo y fregarlo con un cepillo de dientes viejo una o dos veces por semana es suficiente para impedir que se formen depósitos resistentes.

Además, para prevenir la aparición de moho, es importante dejar el compartimento abierto después de cada lavado para que se seque correctamente. Un pequeño hábito que marca una gran diferencia.

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