Una tarea inevitable que consume más tiempo del necesario
La colada es de esas tareas domésticas que nadie puede evitar, pero que resulta tremendamente tediosa. Clasificar la ropa, tratar manchas, cargar y descargar la lavadora y la secadora… todo suma. Por suerte, Caroline Forte, directora ejecutiva del Laboratorio de Cuidado del Hogar y los Textiles del instituto Good Housekeeping, ha compartido una serie de trucos domésticos que simplifican enormemente este proceso y liberan tiempo para lo que de verdad importa.
Invierte en electrodomésticos dos en uno
La experta recomienda con entusiasmo valorar la compra de una lavadora-secadora combinada. Con este tipo de aparato, no tendrás que esperar a que termine el lavado para trasladar la ropa mojada y pesada a la secadora. Los modelos actuales funcionan bajo el principio de «ponlo en marcha y olvídate»: la máquina inicia automáticamente el ciclo de secado justo después del último aclarado.
Es la solución perfecta para quienes llevan un ritmo de vida agitado. Además, muchos dispositivos pueden enviarte una notificación al móvil cuando terminan, lo que elimina por completo las comprobaciones innecesarias.
Distribuye la carga de trabajo a lo largo de la semana
Uno de los errores más comunes es acumular toda la colada para el sábado, convirtiendo el día de descanso en una jornada laboral más. Una alternativa mucho más inteligente es poner una o dos lavadoras pequeñas entre semana, por las noches. Este hábito libera varias horas preciosas durante el fin de semana.
Después de una semana agotadora, tu cuerpo necesita recuperarse de verdad, no pasarla vigilando el tambor de la lavadora.
Trata las manchas con antelación
Los detergentes convencionales no siempre pueden con ciertos tipos de manchas. Para esos casos, merece la pena recurrir a productos específicos de pretratamiento que se aplican directamente sobre la prenda antes del lavado. Una vez aplicado el producto, la ropa puede volver al cesto de la sucia y esperar hasta que llegue el momento de lavar.
Este enfoque ahorra mucho tiempo y evita tener que tomar decisiones precipitadas justo cuando estás cargando la lavadora.
Utiliza pinzas especiales para los calcetines
Perder un calcetín en las profundidades de la lavadora es una situación de lo más clásica. Para olvidarte para siempre de buscar el par desaparecido, la experta sugiere adoptar un hábito muy sencillo: coloca un pequeño recipiente con pinzas para calcetines junto al cesto de la ropa sucia. La recomendación es unir cada par en cuanto te los quitas.
Así, los calcetines emparejados pasarán juntos por el lavado, el secado y volverán directamente al armario sin misterios ni búsquedas.
Sácale más partido a las bolsas de malla
Mucha gente utiliza las bolsas de malla únicamente para lavar ropa interior delicada, pero Forte propone ampliar su uso. También son ideales para guardar accesorios pequeños, ropa infantil o los largos cinturones de los vestidos. De esta forma se evitan los enredos y se previene que objetos pequeños acaben colándose por los filtros o las juntas de la lavadora, lo que podría causar problemas mayores.













