El truco con el que todos ganan: cómo descubrir a un mentiroso en 10 segundos.

Lo que revela la psicología sobre la mentira

Una psicóloga social explicó qué preguntas permiten detectar una mentira de forma rápida y por qué los detalles en las respuestas pueden delatar a quien miente.

Leanne ten Brinke, psicóloga social de la Universidad de Columbia Británica, propuso una sencilla prueba de diez segundos para identificar mentiras durante una conversación. Lo hizo al presentar su nuevo libro «Personas tóxicas: cómo hacerles frente y mejorar nuestra vida».

La investigadora lleva años estudiando los llamados «rasgos oscuros de la personalidad» y sostiene que la mentira suele acompañar a quienes los poseen.

Los rasgos de la personalidad oscura

Según Ten Brinke, la llamada «tétrada oscura» agrupa cuatro características principales:

  • Psicopatía: impulsividad y tendencia a saltarse las normas.
  • Narcisismo: egocentrismo y afán por apropiarse de los logros ajenos.
  • Maquiavelismo: deseo intenso de control y poder sobre los demás.
  • Sadismo: satisfacción ante el sufrimiento de otras personas.

Aunque estos rasgos son distintos entre sí, con frecuencia se combinan en una misma persona. Por eso, la investigadora subraya que lo importante no es poner etiquetas, sino prestar atención a los patrones de comportamiento.

¿En qué consiste la «prueba de los 10 segundos»?

La psicóloga recomienda hacerle al interlocutor preguntas abiertas y observar con atención cómo responde.

Quienes dicen la verdad suelen añadir detalles y explicaciones con facilidad y naturalidad. En cambio, quienes mienten tienden a dar respuestas cortas o imprecisas. Si la persona con la que hablas responde de forma demasiado escueta, merece la pena pedirle que amplíe la información: para un mentiroso, eso resulta mucho más difícil de gestionar.

Las preguntas inesperadas son más efectivas

Ten Brinke también aconseja plantear preguntas que el interlocutor no pueda anticipar ni preparar de antemano.

Por ejemplo, si un candidato en una entrevista de trabajo afirma haber trabajado en Apple, podrías preguntarle por detalles cotidianos de su jornada laboral, como dónde solía comer durante su turno. Si esa persona se está inventando sus experiencias, le costará mucho más ofrecer una respuesta convincente y sin titubeos.

En situaciones así, los mentirosos pueden empezar a hablar más despacio, tartamudear o necesitar un tiempo llamativamente largo para encontrar las palabras adecuadas.

El lenguaje corporal puede ser engañoso

La investigadora también desmonta uno de los mitos más extendidos: el de los «señales de mentira» en el lenguaje corporal. Evitar la mirada, moverse inquieto o gesticular con las manos no son indicadores fiables de falsedad.

Los estudios demuestran que las personas que mienten mantienen el contacto visual con su interlocutor aproximadamente el mismo tiempo que quienes dicen la verdad. Este detalle sorprende a mucha gente.

El mejor consejo de Ten Brinke es centrarse en el contenido de la respuesta. Son las palabras, el nivel de detalle y la coherencia del relato lo que más eficazmente permite distinguir la verdad de la mentira.

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