¿Por qué no deberías tomar café nada más levantarte?
El café es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo, pero un especialista advierte que el momento en que lo tomas marca una diferencia enorme. Según el experto, existe un tiempo absolutamente ideal para tomar esa primera taza.
El doctor Michael Breus recomienda esperar al menos 90 minutos tras despertar antes de tomar la primera dosis de cafeína. Según él, este simple hábito puede proporcionarte más energía de la que imaginas.
El cronotipo y su relación con el café
Si eres de los que se levantan temprano o de los que prefieren quedarse en cama más tiempo, no es casualidad: depende de cuándo produce melatonina tu organismo. Quienes tienen un cronotipo más matutino, por ejemplo, comienzan a generar esta hormona alrededor de las 20:00 h, lo que les provoca cansancio ya hacia las 21:30 h.
El doctor Breus explica que, independientemente de tu cronotipo, hay un momento óptimo para consumir cafeína, y está directamente relacionado con los procesos naturales que ocurren en tu cuerpo mientras duermes.
El sueño te deshidrata más de lo que crees
Uno de los argumentos más sorprendentes del especialista tiene que ver con la hidratación. Dormir es un proceso de deshidratación: solo a través de la humedad del aliento, el cuerpo puede perder casi un litro de agua durante la noche.
A esto hay que sumarle que el café es un diurético. Tal como señala el propio Breus:
«Ya has perdido un litro de agua, y ahora añades varias tazas de cafeína que te van a hacer correr al baño. Te vas a deshidratar antes de que todo haya terminado.»
Por eso, el médico aconseja beber entre 3 y 4 vasos de agua durante los primeros 90 minutos después de despertar, antes de acercarte a la cafetera.
El cortisol y la adrenalina: por qué el café temprano es menos efectivo
Hay otro motivo de peso para retrasar el café. Nada más despertar, el cerebro está inundado de cortisol y adrenalina, dos hormonas que ya actúan como potentes estimulantes naturales.
Añadir cafeína en ese momento es, según Breus, como darle un té suave a alguien que ya está bajo los efectos de un estimulante muy potente: simplemente no tiene el mismo impacto.
Sin embargo, si esperas esos 90 minutos, los niveles de cortisol y adrenalina descienden de forma natural. En ese momento, la cafeína potencia el efecto del cortisol residual y te da un impulso mucho mayor por el mismo consumo, según explica el especialista.
Lo que dice la investigación científica
Un estudio de 2025 realizado por la Universidad de Arizona va incluso un paso más allá y recomienda esperar hasta dos horas después de despertar antes de tomar café.
El doctor Michael Gardner, de esa misma universidad, lo explica así:
- Durante el sueño, los niveles de adenosina en el cerebro descienden hasta su punto más bajo.
- La cafeína funciona bloqueando la adenosina, pero si hay poca cantidad de esta sustancia, el efecto del café será mínimo.
- Esperar a que los niveles de adenosina suban de nuevo hace que la cafeína actúe con mucha mayor eficacia.
Los investigadores también creen que evitar el café por la mañana temprano podría ayudar a prolongar el efecto de la cafeína hasta bien entrada la tarde, previniendo así esa conocida bajada de energía a media tarde que tantas personas experimentan.
Consejos adicionales sobre alimentación y salud
En línea con este tipo de recomendaciones nutricionales, los expertos también han señalado que ciertos quesos son especialmente beneficiosos para reducir la presión arterial. Entre los más recomendados figuran el queso suizo, la mozzarella, el queso de cabra y la ricotta.
Asimismo, se ha estudiado la diferencia entre los pimientos rojos y los verdes: el rojo destaca por su mayor contenido calórico, en carbohidratos y en vitaminas, mientras que el verde es más rico en calcio.













