Consejo 1: Habla con ella sobre tus cosas y muebles con antelación
Lo último que quieres es que tu chica se quede paralizada al ver un aluvión de cajas y muebles ocupando su espacio. Vale la pena acordar de antemano qué vas a llevar y cómo lo vas a organizar. Calcula el espacio que necesitarás en el armario, el baño, la cocina y el resto de las habitaciones.
Consejo 2: No tienes que llevarte absolutamente todo
Ya conoces su piso, sabes lo que tiene. Antes de hacer la mudanza, haz una selección cuidadosa de tus pertenencias. Si ella ya tiene sofá, armario y un escritorio cómodo, no tiene ningún sentido trasladar los tuyos. Lo mismo ocurre con los electrodomésticos: acumularán polvo en el nuevo apartamento y, con el tiempo, pueden convertirse en una fuente constante de roces.
Una vez decidido qué te llevas, vende las cosas sobrantes por internet. Con ese dinero puedes comprar algo verdaderamente útil para el nuevo hogar, o hacerle a ella un bonito regalo.
Consejo 3: Las mascotas, solo si hay acuerdo mutuo
Es una situación poco frecuente, ya que normalmente ella sabe si tienes animales antes de abrirte las puertas de su casa. Aun así, conviene hablarlo de nuevo con calma: ¿le importaría que llevaras al gato, la tortuga o la jaula con los canarios? Explícale con honestidad qué implica cada opción: el gato maúlla, la tortuga se esconde bajo la cama y duerme medio año, los canarios cantan a todas horas. Que sepa exactamente lo que le espera.
Consejo 4: Habla abiertamente sobre los hábitos de cada uno
Quizás ella no soporta que alguien beba de su vaso. Quizás tú fumas y el humo le resulta insoportable. Ella madruga, tú eres noctámbulo. Cuanto más sepáis el uno del otro antes de la mudanza, menos estresante será el proceso para ambos. Conoce sus costumbres y preferencias, comparte las tuyas y llegad a acuerdos previos sobre cómo vais a convivir.
Consejo 5: Traslada tus cosas poco a poco, no todo de golpe
Esta es una de las estrategias más eficaces para reducir el estrés de una mudanza. Ve llevando tus pertenencias de forma gradual, para que ninguno de los dos tenga la sensación de que el apartamento se ha llenado de repente con una avalancha de objetos nuevos.
Consejo 6: Plantea la posibilidad de reorganizar el espacio juntos
Imagina que no puedes separarte de tu mesita de café: lleva años contigo y tiene un valor sentimental enorme. El problema es que no encaja para nada en la distribución del piso de ella. Habla con ella sobre cómo reorganizar el espacio para que ambos os sintáis cómodos. Si tus estanterías o armarios son de mejor calidad o encajan mejor con la decoración, explícalo con naturalidad y, a su vez, muéstrate dispuesto a ceder en lo que haga falta.
Consejo 7: Repartid las responsabilidades desde el principio
Decidid quién hace qué durante la mudanza. Quién desmonta los armarios y clasifica la ropa, quién monta los muebles. Si tenéis en mente hacer alguna reforma, acordad también el color de la pintura o el papel pintado, quién lo compra y cómo se pagan los gastos: a medias, por separado o uno de los dos.
La mudanza al piso de tu pareja será mucho más llevadera si organizáis todo con antelación y cada uno sabe exactamente cuál es su papel en el proceso.













