Subida del gas en mayo de 2026: ¿está tu contrato entre los 6 millones de hogares que se verán afectados?

Lo que ya se sabe sobre la subida de la factura del gas en mayo de 2026

Mayo de 2026 se perfila como un punto de inflexión para la factura del gas de muchos hogares. La tensión en Oriente Medio y el disparado precio del gas en los mercados europeos van a dejar su huella en los consumidores. La subida será contenida pero inevitable, según reconoció Emmanuelle Wargon, presidenta de la CRE, al calificarla de "no gigantesca". La verdadera pregunta es quién va a pagar más y en qué medida.

Las ofertas indexadas al mercado tienen un desfase de dos meses entre los precios de referencia y la factura real: lo que ocurrió en marzo de 2026 se reflejará directamente en las facturas de mayo de 2026. Wargon también señaló que "mayo no es temporada de calefacción" y recordó que "cuando uno se calienta con gas, los dos tercios de la factura corresponden precisamente a la calefacción", lo que limita el impacto inmediato.

Contratos indexados y cifras clave: qué esperar en mayo de 2026

Los hogares con un contrato indexado al mercado serán los primeros en notar el golpe. Cuando se le preguntó sobre una posible subida del 15 %, Wargon respondió: "Estamos en esa franja". Alrededor de 6 millones de hogares, es decir, cerca del 60 % de los clientes de gas, se encuentran en esta situación. Por el contrario, el 40 % restante, con contrato a precio fijo, no notará ningún efecto inmediato hasta que venza su oferta actual.

¿Por qué ahora? Tras el ataque iraní contra el complejo gasístico de Ras Laffan, en Catar, el precio de referencia europeo del gas (TTF) se disparó un +35 %, alcanzando los 61,85 €/MWh. Este shock de marzo de 2026 se traslada ahora, con el retraso habitual, a los contratos indexados. Los clientes con tarifa fija quedan protegidos hasta el vencimiento de su contrato, y todo ello ocurre en un mes de consumo reducido, lo que modera el impacto en términos absolutos.

Efecto limitado en primavera, pero el invierno puede cambiar el escenario

En términos concretos, para un hogar que consume 10.000 kWh al año, una subida del 15 % supone aproximadamente 130 € más a lo largo de un año. Si los precios se mantuvieran elevados, la factura anual podría incrementarse entre 260 y 525 €. La presidenta de la CRE ya ha avisado: "Si los precios del gas siguen altos cuando vuelva el frío y el efecto se acumula durante todo el año, el impacto será mucho más significativo". La señal de primavera podría anticipar una factura bastante más abultada en otoño.

La estacionalidad juega un papel decisivo: el consumo de gas es bajo en primavera, mientras que la calefacción representa dos tercios de una factura anual. De ahí que el impacto sea moderado en mayo, pero potencialmente mucho mayor si los precios elevados se prolongan hasta la entrada del frío. Todo dependerá de cómo evolucionen los mercados entre el verano y el otoño, y del tipo de contrato que tenga cada hogar. Los que tienen precio fijo disponen de un respiro, aunque no de una protección indefinida.

Gas al alza, electricidad estable: ¿quién se ve afectado y qué se puede hacer?

En cuanto a la electricidad, hay buenas noticias. "Dependemos del gas para producir electricidad solo cuando no generamos suficiente por otras vías", explicó Wargon. "Ahora mismo disponemos de mucha energía nuclear, las centrales de EDF funcionan a pleno rendimiento, y contamos también con una gran cantidad de energía renovable, lo que nos basta". En otras palabras, los precios de la electricidad se mantendrán relativamente estables a corto plazo, muy lejos del escenario vivido en 2022. El foco de preocupación sigue siendo la factura del gas.

Antes de que llegue mayo, cada consumidor puede tomar medidas. Revisa tu factura o tu área de cliente para saber si tienes un contrato indexado, expuesto a la subida, o un contrato a precio fijo, protegido hasta su vencimiento. Compara las ofertas disponibles en el mercado y, si es posible, cambia a una tarifa fija; la rescisión del contrato es gratuita para los particulares. Por último, solicita cualquier ayuda o bono energético al que puedas tener derecho para absorber una parte del sobrecoste.

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