Oftalmóloga enumera los factores de riesgo para desarrollar glaucoma

Una enfermedad ocular que avanza en silencio

El glaucoma es una enfermedad ocular grave que puede derivar en ceguera si no se detecta a tiempo. El problema principal es que, en la mayoría de los casos, resulta prácticamente imposible identificarla en sus etapas iniciales sin una revisión oftalmológica completa.

La oftalmóloga Anna Semenova advirtió que esta patología solo puede descubrirse durante una exploración médica especializada, lo que convierte las revisiones periódicas en una herramienta fundamental para preservar la visión.

¿A partir de qué edad hay que vigilarse?

Según la especialista, a partir de los 40 años es imprescindible someterse a una revisión oftalmológica completa al menos una vez al año, incluso cuando no existe ninguna molestia ni síntoma aparente. La ausencia de señales de alerta no es garantía de que todo esté bien.

La médica hizo especial hincapié en que ciertos perfiles de pacientes deben extremar la precaución y acudir con mayor regularidad al especialista.

Grupos con mayor riesgo de glaucoma

La doctora Semenova identificó tres grupos de personas que deben ser especialmente vigilantes ante esta enfermedad:

  • Pacientes con miopía elevada: la alta miopía está estrechamente relacionada con un mayor riesgo de desarrollar glaucoma.
  • Personas con diabetes mellitus: la diabetes afecta directamente a los vasos sanguíneos del ojo y puede favorecer el daño del nervio óptico.
  • Pacientes con hipertensión arterial: la presión arterial elevada puede influir negativamente en la presión intraocular y en la salud visual general.

Qué debe incluir una revisión oftalmológica completa

La especialista subrayó que no basta con una simple prueba de agudeza visual. Una exploración adecuada para detectar el glaucoma debe contemplar tres aspectos fundamentales:

  • Medición de la presión intraocular
  • Evaluación del estado del nervio óptico
  • Análisis de los campos visuales

Estas tres pruebas combinadas permiten al oftalmólogo obtener una visión completa del estado del ojo y detectar cualquier anomalía antes de que provoque daños irreversibles.

La alimentación y la salud visual

Los expertos recuerdan que ningún alimento por sí solo puede curar la miopía, a pesar de las creencias populares sobre los arándanos o las zanahorias. Sin embargo, una dieta equilibrada sí desempeña un papel importante en el mantenimiento de la salud de la retina.

Asimismo, se señala que entre los factores desencadenantes del desarrollo de la miopía se encuentran la sobrecarga visual prolongada y la falta de exposición a la luz natural, dos aspectos cada vez más presentes en el estilo de vida actual.

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