La peor forma de colgar una toalla: el moho en el baño está garantizado

Un hábito cotidiano que casi nadie cuestiona

La forma en que millones de personas cuelgan sus toallas cada día podría ser la principal causa de que aparezca moho y mal olor en el baño. Lo más sorprendente es que casi nadie es consciente de estar cometiendo este error.

El error más grave que debes evitar

Doblar la toalla antes de colgarla parece una solución rápida y ordenada, pero es exactamente lo que no debes hacer. La única manera eficaz de prevenir ese olor a humedad es permitir que la toalla se seque por completo.

Después de cada uso, es fundamental colgar la toalla completamente extendida para que el aire pueda circular libremente por toda su superficie.

El experto en limpieza Gerardo Melado señala que la mayoría de la gente dobla las toallas por la mitad antes de colgarlas, y ese pliegue retiene la humedad, especialmente en baños donde la ventilación es escasa.

Ya sea que uses un gancho o una barra, asegúrate de que la toalla quede completamente lisa durante el secado, de modo que cada centímetro de tejido esté seco en un plazo de cuatro a seis horas. Una toalla que se seca con rapidez y de forma uniforme puede volver a usarse sin necesidad de lavarla.

Otros errores frecuentes al colgar las toallas

No sacudir la toalla antes de colgarla

El objetivo de colgar las toallas entre uso y uso es precisamente evitar la aparición de moho. Por eso conviene sacudirlas bien antes de extenderlas. Si no las agitas previamente, las fibras húmedas se apelmazan y bloquean el paso del aire, impidiendo un secado adecuado.

Colgarlas en la mampara o barra de la ducha

Puedes usar un toallero específico o un gancho en la pared, pero evita colgar las toallas en la barra de la ducha, ya que es uno de los peores lugares posibles para este fin.

Lanzar una toalla húmeda sobre esa barra puede dar la impresión de que se está secando, pero en realidad el interior del tejido permanece húmedo, y ahí es precisamente donde se origina el moho. El problema es siempre el mismo: la falta de circulación de aire.

Dejarlas mojadas en el cesto de la ropa sucia

Nunca dejes toallas mojadas dentro del cesto de la colada, donde pueden permanecer varios días en ese estado. Si una toalla ya está lista para lavar, introdúcela en el cesto solo cuando esté completamente seca, para evitar que el moho se desarrolle.

Dejar que las toallas sucias se aireen y sequen antes de meterlas en el cesto también previene que esos olores intensos se extiendan al resto de la ropa.

¿Con qué frecuencia hay que lavarlas?

Si vives en un clima húmedo o si tu baño no tiene suficiente ventilación, lo recomendable es lavar las toallas cada tres o cuatro usos.

La toalla de cara debe lavarse a diario o como máximo cada dos días, para prevenir irritaciones y otros problemas de piel. En el caso de las toallas de bebé, lo ideal es lavarlas tras uno o dos usos como máximo.

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