Phlox: estas flores vibrantes que debes plantar desde marzo para un jardín lleno de color todo el verano
Fue el célebre botánico sueco Linneo quien bautizó estas plantas, originarias de América del Norte, con el nombre de phlox, una palabra griega que significa «llama». Un término perfecto para describir unas flores de colores frecuentemente intensos. Además del blanco, los phlox se presentan en toda la gama del rosa —del más suave al más vibrante—, del rojo y del violeta en distintas intensidades.
Algunas variedades lucen incluso flores bicolores con un centro contrastado, o pétalos con rayas. Durante mucho tiempo asociadas a los jardines de antaño, los phlox están viviendo un auténtico renacimiento, y con razón: sus flores llamativas y perfumadas iluminan los arriates durante todo el verano.
Un espectáculo floral que no deja indiferente
Son sencillas de cultivar y ofrecen una floración generosa con una paleta de colores prácticamente infinita, desde el blanco puro hasta los rojos más profundos, pasando por tonos pastel y combinaciones bicolores. Su encanto atemporal enamora a los amantes de los jardines naturales y campestres, donde se combinan a la perfección con rosales antiguos y asteres.
Fáciles de integrar en un arriate, un bordillo o incluso una maceta, atraen a los polinizadores y embellecen cualquier rincón del jardín. Rústicos, resistentes y poco exigentes, merecen plenamente su creciente popularidad. Entonces, ¿por qué no plantarlos ya en marzo para disfrutar de un verano espléndido?
Phlox vivaces: un fuego artificial de color en el jardín cada verano
Los phlox paniculados (Phlox paniculata) son los más conocidos. Sus grandes racimos de flores perfumadas, elevados sobre tallos de entre 50 cm y 1,20 m, iluminan los arriates de junio a septiembre. Fáciles de cultivar, se integran perfectamente en el fondo de los parterres, junto a asteres o equináceas.
Algunas variedades imprescindibles:
- 'Tenor': Rojo frambuesa intenso, ideal para un jardín lleno de vida.
- 'Orange Perfection': Un llamativo tono bermellón poco habitual que atrae todas las miradas.
- 'Blue Paradise': Un azul violáceo que cambia de matiz según la luz del día.
- 'Bright Eyes': Rosa palo con un centro más oscuro, para un toque romántico irresistible.
- 'Fuji Yama': Floración tardía en blanco puro, perfecta para prolongar el verano.
Otra especie vivaz, los phlox maculados (Phlox maculata), se distinguen por sus inflorescencias en espiga. Florecen algo antes, entre julio y agosto, y alcanzan entre 80 cm y 1 m de altura.
- 'Alpha': Rosa chicle, a veces ligeramente malva, con floración hasta septiembre.
- 'Natascha': Espectacular gracias a sus pétalos rayados en blanco y fucsia.
Phlox de Drummond: la floración más duradera
Si lo que buscas es una explosión de flores desde la primavera hasta las primeras heladas, apuesta por los phlox de Drummond, que son variedades anuales. Más bajos —de 20 a 40 cm—, compensan su menor altura con una floración excepcionalmente generosa y una increíble diversidad de colores:
- Desde el blanco puro hasta el rojo oscuro, pasando por el crema, el salmón, el rosa y el azul.
- Variedades bicolores con pétalos contrastados o ligeramente rayados.
- Una mezcla de colores brillantes perfecta para alegrar arriates y borduras.
Estos phlox se desarrollan bien tanto en plena tierra como en maceta, y son ideales para balcones y terrazas.
Phlox: plántalos desde marzo para un verano florido
El mes de marzo es el momento ideal para plantar los phlox, ya sean vivaces o anuales. Con su abundante floración, su delicado perfume y su amplia gama de colores, transforman cualquier jardín en un oasis en flor que dura hasta el otoño. Fáciles de cultivar y poco exigentes, son la elección perfecta para quienes desean un jardín espectacular sin demasiado esfuerzo.
¿A qué esperas? Planta tus phlox ahora mismo y disfruta de un verano lleno de color y vida.
- Elige un emplazamiento soleado o ligeramente en semisombra. Los phlox adoran la luz, aunque toleran una sombra parcial suave.
- Prepara bien el suelo: prefieren una tierra rica, bien drenada y ligeramente húmica. Añade compost para estimular su crecimiento.
- Plántalos dejando entre 30 y 40 cm de separación: esto favorece una buena ventilación y reduce la aparición de enfermedades.
- Riega abundantemente tras la plantación y luego de forma regular en verano, especialmente en periodos de sequía.
¿Dónde integrar los phlox en tu jardín?
Los phlox son plantas muy versátiles que se adaptan fácilmente a todo tipo de jardines.
En arriate mixto: combínalos con asteres, equináceas o rudbeckias para lograr un efecto campestre y colorido.
En borduras o frente a una valla: perfectos para estructurar el jardín y crear un efecto de floración densa y vistosa.
En maceta o jardinera: los phlox de Drummond, más compactos, aportarán una floración continua a balcones y terrazas.
En ramo: los phlox paniculados aguantan bien en jarrón, añadiendo un toque de frescura al interior del hogar.
Las reglas de oro para plantar phlox con éxito
- Los phlox vivaces se plantan en primavera o en otoño. Los anuales se siembran a finales de primavera, directamente en tierra.
- Colócalos al sol o en semisombra.
- El suelo debe ser rico y mantenerse fresco durante el verano.
- Retira las flores marchitas a medida que vayan apareciendo.
- Los phlox pueden ser sensibles al oídio, que aparece cuando hay exceso de humedad. Trátalos con caldo bordelés o elige variedades reconocidas por su resistencia.
- Divide las matas de las plantas vivaces en otoño para favorecer su vigor.













