La fachada tranquilizadora de una tienda que se convirtió en trampa
En Perpignan, una tienda de compraventa de oro que abrió sus puertas en 2018 y echó el cierre en octubre de 2025 se ha convertido en el epicentro de un fraude con monedas de oro que ha golpeado a ahorradores corrientes. Los clientes, atraídos por la escalada del metal precioso, adquirieron monedas presentadas como piezas de gran rareza. El perjuicio total roza los 4,7 millones de euros. Decenas de compradores describen exactamente el mismo patrón: un gerente que, de repente, desapareció sin dejar rastro.
El escaparate impecable, las vitrinas bien iluminadas y el constante trasiego de gente generaban una sensación de solidez y confianza. El establecimiento se presentaba como un actor serio dentro del mercado del oro físico, y muchos lo vieron como un refugio seguro para sus ahorros. Los compradores, en su mayoría sin experiencia en este tipo de inversiones, aceptaron pagar precios elevados por monedas supuestamente excepcionales. La trampa se cerró en silencio.
Monedas sobrevaloradas y un discurso muy ensayado: así cayeron las víctimas
El mecanismo del fraude se apoyaba en una promesa doble: rareza y revalorización futura. Una clienta desembolsó 200.000 euros por dos monedas presentadas como extremadamente escasas, solo para descubrir poco después que el vendedor había dejado de coger el teléfono. "Al cabo de diez días, cuando lo llamé, ya no respondía. Cogimos las monedas y fuimos a que las tasaran. La primera valía unos 35.000 euros, creo, y la segunda unos 10.000, es decir, un total de 45.000 euros sobre los 200.000 que habíamos gastado", relató la afectada.
La puesta en escena estaba cuidada hasta el último detalle. "Cuando entrabas, te sentías seguro desde el primer momento. Había vitrinas por todas partes con joyas. Las cuatro veces que fui siempre había gente, sin excepción", añadió la misma víctima. En definitiva, monedas auténticas o corrientes habrían sido vendidas muy por encima de su precio real, con un valor de mercado estimado en apenas 45.000 euros en este caso concreto.
Casi 5 millones de euros en pérdidas y una investigación abierta: lo que revelan los datos
Según la información recopilada, el fraude ha afectado a cerca de sesenta víctimas. Los testimonios coinciden en describir precios multiplicados respecto a las cotizaciones reales, con una comunicación que se fue apagando progresivamente una vez realizados los pagos. Las tasaciones realizadas por expertos evidencian diferencias abismales entre lo que se pagó y el valor real de mercado. Este mismo esquema aparece una y otra vez en los distintos expedientes.
Se ha abierto una investigación judicial por presuntos delitos de estafa, abuso de confianza y blanqueo de dinero. El gerente, señalado en todas las denuncias, mantiene la presunción de inocencia. Las pesquisas continúan para determinar la naturaleza exacta de las monedas comercializadas y las prácticas de venta empleadas. Por el momento, la justicia trabaja en la recopilación de denuncias, peritajes y documentos de compraventa.
¿Cómo protegerse ante un fraude con monedas de oro?
Antes de cualquier compra, lo más prudente es informarse bien y buscar una opinión independiente. "Hay que empezar por buscar información, ver en Internet qué tipo de producto se quiere adquirir. Después, conviene acudir a un profesional con presencia reconocida, con reputación nacional y con varias tiendas", recomienda Pierre-Yves Lejeune, responsable de agencia del Comptoir National de l'Or en Perpignan.
Es fundamental comparar los precios ofrecidos con la cotización del día y el valor numismático de cada pieza. Exigir siempre una factura detallada con trazabilidad completa y conservar todos los intercambios escritos. Ante importes elevados, lo ideal es tasar la moneda antes de pagar o solicitar un presupuesto alternativo. Conviene evitar los pagos en efectivo y cualquier promesa que transmita urgencia. Recurrir a establecimientos reconocidos y bien estructurados sigue siendo la mejor garantía para el ahorrador particular.













