¿Qué dicen los expertos sobre estrenar ropa sin lavar?
Mucha gente lo repite como un mantra: nunca te pongas ropa nueva sin lavarla antes. Pero ¿hay realmente una base científica detrás de este consejo? Los especialistas han analizado en profundidad qué ocurre cuando llevamos prendas recién compradas directamente sobre la piel.
Una publicación en TikTok encendió el debate cuando una mujer mostró fotografías de sus manos, piernas y rostro cubiertos de ronchas rosadas. Según ella, la reacción había aparecido tras ponerse un vestido nuevo comprado por internet.
Por qué la ropa nueva puede irritar la piel
La dermatóloga Shamsa Kanwal señala que las prendas recién adquiridas suelen contener diversas sustancias capaces de irritar la piel o desencadenar reacciones alérgicas. El polvo y la suciedad acumulados durante el almacenamiento pueden provocar erupciones rojas, picazón e incluso dolor, especialmente en personas con piel sensible.
Sin embargo, según Kanwal, la causa más frecuente de irritación no es el polvo, sino los miles de productos químicos empleados en la fabricación textil.
Sustancias habituales en el tratamiento de las prendas
Las prendas de vestir se tratan habitualmente con una amplia variedad de compuestos: fungicidas, productos antihumedad, aromas artificiales, agentes antigrises y sustancias antimancha. Su función es reducir las arrugas, prolongar la vida útil de la prenda, protegerla del moho y mantener un olor agradable durante más tiempo.
Aunque no todos estos compuestos generan reacciones, los colorantes son la causa más habitual, especialmente los colorantes azo, muy utilizados en materiales sintéticos como el poliéster. Además, el formaldehído —empleado para evitar las arrugas—, los residuos de pesticidas presentes frecuentemente en prendas de algodón y los perfumes pueden provocar picazón y rojeces en las zonas de mayor roce.
Lo que reveló un estudio científico
Un estudio realizado en 2022 por investigadores españoles analizó 120 prendas destinadas a bebés, niños pequeños y mujeres embarazadas, adquiridas tanto en tiendas físicas como en comercios online. El resultado fue revelador: el formaldehído estaba presente en el 20 % de las muestras analizadas.
Kanwal advierte además que incluso la ropa etiquetada como «orgánica» puede contener colorantes, auxiliares de procesado, suavizantes y fragancias artificiales. La etiqueta no garantiza la ausencia total de sustancias potencialmente irritantes.
¿Lavar la ropa nueva ayuda a evitar la irritación?
Los expertos consultados coinciden en que lavar las prendas antes de estrenarlas contribuye a eliminar algunos de los agentes irritantes más comunes, como el exceso de colorante, las fragancias y el formaldehído.
«Durante nuestras pruebas, un ciclo corto de lavado con agua fría eliminó prácticamente todo el formaldehído», explicó Joaquim Rovira Solano, investigador y coautor del estudio español de 2022.
Pero el lavado no lo elimina todo
La enfermera Silvana Brickley matiza que no todos los productos químicos problemáticos desaparecen con el lavado. Ciertos compuestos, como los retardantes de llama o los agentes antimicrobianos presentes en algunas prendas deportivas, están específicamente diseñados para permanecer en la tela incluso después de múltiples lavados.
Por eso, las personas especialmente sensibles a este tipo de sustancias pueden seguir experimentando reacciones cutáneas independientemente de cuántas veces hayan lavado la prenda.
Consejos prácticos para preparar la ropa nueva
La dermatóloga Susan Massick señala que sus pacientes se quejan con frecuencia de reacciones cutáneas provocadas por ropa nueva, especialmente en las zonas donde se produce mayor fricción: axilas, cintura y cuello. Su recomendación es clara y va un paso más allá del simple lavado.
- Lava siempre la ropa nueva antes de usarla, preferiblemente con un ciclo de agua fría.
- Plancha las prendas al vapor tras el lavado para eliminar posibles olores residuales.
- Airea la ropa al exterior antes de guardarla o ponértela, especialmente si es sensible a los aromas.
- Presta especial atención a las prendas de materiales sintéticos como el poliéster, más propensos a contener colorantes azo.
- No confíes únicamente en la etiqueta «orgánico» como garantía de ausencia de sustancias irritantes.
En definitiva, lavar la ropa nueva antes de ponértela es una medida sencilla y eficaz que los expertos recomiendan de forma unánime, aunque hay que tener presente que no elimina al cien por cien todos los agentes potencialmente problemáticos.













