La receta de empanadillas de patata que transformará tu cocina en Cuaresma
Esta receta de empanadillas va a convertirse en un auténtico descubrimiento para cualquier cocina casera, y no solo durante el período de Cuaresma. Su resultado sorprende incluso a los más escépticos.
El secreto está en la masa con caldo de patata
Las empanadillas de patata para el ayuno son un plato que cobra especial protagonismo durante la Cuaresma. El verdadero truco de esta receta reside en la masa, que se elabora con el caldo resultante de cocer las patatas: así se consigue una textura extraordinariamente suave, esponjosa y tierna.
El relleno de patata con cebolla pochada complementa a la perfección esta masa tan delicada. La receta fue desarrollada por el cocinero Vladímir Yaroslavski, quien destaca que la masa debe ser muy tierna. Y es que no lleva huevos ni ningún tipo de grasa sólida, y en lugar de agua se emplea directamente el caldo de cocer las patatas.
Ingredientes
- 350 ml de caldo tibio del cocido de patatas
- 35–40 g de azúcar
- 25 g de levadura fresca
- 520–540 g de harina
- 8 g de sal
- Aceite vegetal para freír
Preparación paso a paso
1. Activar la levadura
Disuelve el azúcar y la levadura fresca en el caldo tibio de patata. Deja reposar la mezcla durante 10 minutos para que la levadura se active correctamente y empiece a burbujear.
2. Preparar la masa
Incorpora la harina tamizada poco a poco junto con la sal. Amasa hasta obtener una masa suave y ligeramente pegajosa. No te preocupes si se adhiere un poco a las manos: esa textura es exactamente la que buscamos.
3. Dejar levar la masa
Cubre la masa y colócala en un lugar cálido durante 45 minutos para que leve. Pasado ese tiempo, amásala brevemente y déjala reposar 10 o 15 minutos más.
4. Dar forma a las empanadillas
Divide la masa en porciones del tamaño deseado y forma bolitas. Aplánalas con la palma de la mano presionando varias veces hasta obtener discos uniformes.
5. Rellenar y cerrar
Coloca el relleno de patata y cebolla en el centro de cada disco. Cierra los bordes presionándolos bien para que no se abran al freír. Deja reposar las empanadillas ya formadas unos minutos para que leven ligeramente antes de cocinarlas.
6. Freír hasta dorar
Calienta aceite vegetal en una sartén y fríe las empanadillas a fuego suave por ambos lados hasta que adquieran un bonito color dorado. La clave es la paciencia: el fuego bajo garantiza que queden bien cocinadas por dentro sin quemarse por fuera.
Una masa sin huevo que resulta sorprendentemente ligera
Lo que hace especial a esta receta es su sencillez y el ingenio de aprovechar el caldo de cocción de las patatas. Ese líquido almidonado aporta a la masa una suavidad y una ligereza que no se consigue con agua corriente. El resultado son unas empanadillas de ayuno que gustarán a toda la familia, independientemente de si se observa o no la Cuaresma.













