El momento decisivo para las fresas remontantes llega en abril
En abril, las parcelas de huerto de la zona central de Rusia viven un período crítico para las fresas remontantes. La manera en que cuides los arbustos durante estas semanas determinará si la cosecha de verano será abundante, con frutos grandes, dulces y sabrosos prácticamente hasta el otoño. Los secretos del cuidado primaveral son sencillos, pero son precisamente ellos los que transforman plantas corrientes en fresas de ensueño.
Dar los pasos correctos en abril sienta las bases de un verano repleto de fresas jugosas y aromáticas. No hay atajos, pero tampoco hay misterios: solo técnica bien aplicada en el momento oportuno.
Tratamiento preventivo contra enfermedades fúngicas
Una vez que la nieve se derrite y el suelo se seca, comienza una etapa fundamental en el cuidado de los arbustos de fresa remontante. El primer paso es aplicar un tratamiento preventivo contra enfermedades fúngicas: se prepara una solución de caldo bordelés al 2% y se pulverizan generosamente tanto los arbustos como el suelo que los rodea.
Este paso no debe omitirse. Las enfermedades fúngicas pueden arruinar la temporada entera antes de que empiece, y una intervención temprana marca toda la diferencia.
Primera fertilización: el papel clave del nitrógeno
En la segunda mitad de abril llega el momento de realizar la primera fertilización de la temporada. Las plantas necesitan nitrógeno para desarrollar masa vegetal verde y vigorosa. Se recomienda usar nitrato amónico (10 gramos por metro cuadrado) o urea (entre 13 y 20 gramos por metro cuadrado), incorporando el abono al suelo a una profundidad de 7 a 10 centímetros.
No se trata solo de alimentar la planta: se trata de prepararla para el esfuerzo que supone producir fruta de forma continua durante meses.
Plantación primaveral: cuándo y cómo hacerlo bien
Cuando la temperatura diurna se estabilice de forma constante por encima de los 15 °C —lo que en la zona central suele ocurrir entre mediados de abril y mayo—, es el momento de proceder a la plantación primaveral de las fresas remontantes. Durante los primeros 5 o 6 días, los plantones deben regarse a diario; después, la frecuencia se reduce a la mitad.
A partir de ese punto, el riego se ajusta según las condiciones meteorológicas. Si no llueve, los bancales deben humedecerse al menos una vez por semana. Para regar, lo ideal es usar agua templada al sol, preferiblemente agua de lluvia recogida.
Cuidados simples que garantizan una cosecha excepcional
Respetar estas pautas básicas durante abril sienta una base sólida para una cosecha abundante y duradera. No son técnicas complejas ni costosas, pero su impacto es extraordinario.
Un cuidado adecuado ahora es la mejor garantía de obtener frutos grandes y dulces prácticamente hasta el otoño. Quien lo aplica bien entiende por qué se sorprende tanto la primera vez que lo ve funcionar.













