Algunas hortalizas pueden arruinar tu cosecha de repollo sin que lo sepas
El repollo es uno de los cultivos más populares en cualquier huerto familiar, pero lograr una buena cosecha va mucho más allá de regarlo y abonarlo con regularidad. Hay un factor que muchos jardineros pasan por alto: qué plantas crecen a su lado. Una mala vecindad puede frenar su desarrollo, atraer plagas y determinar el tamaño final de las cabezas.
Los horticultores con experiencia llevan mucho tiempo observando que ciertas combinaciones simplemente no funcionan. Si ignoras estas incompatibilidades, el repollo puede crecer pequeño, débil y dañado antes de que llegues a cosecharlos.
Plantas que no deberías poner cerca del repollo
Rábanos
Aunque los rábanos y el repollo pertenecen a la misma familia botánica, eso no los convierte en buenos vecinos. De hecho, compartir familia puede ser un problema: ambos atraen exactamente las mismas plagas, que terminan atacando las hojas y las cabezas jóvenes del repollo con mayor facilidad.
Fresas y frambuesas
Plantar fresas o frambuesas cerca del repollo tampoco es una buena idea. Estas plantas compiten directamente por los nutrientes del suelo, especialmente cuando la tierra no es especialmente fértil. El resultado más habitual es que el repollo se desarrolla con lentitud y forma cabezas de tamaño reducido.
Tomates
Los tomates son otro vecino poco recomendable para el repollo. Necesitan condiciones de cultivo muy distintas y, además, sus matas voluminosas pueden generar sombra excesiva sobre el repollo. Con menos luz disponible, la formación de cabezas se ralentiza considerablemente.
Qué plantas sí son buenas compañeras del repollo
No todo son incompatibilidades. El repollo se lleva especialmente bien con el eneldo y el apio, dos plantas que contribuyen a crear condiciones favorables en el bancal. Su aroma característico actúa como un repelente natural frente a varios insectos que dañan las plantas de repollo.
También resulta muy beneficioso plantar cebolla y ajo en las proximidades. Ocupan poco espacio, complementan perfectamente el bancal y no interfieren en absoluto con el crecimiento del repollo. Una combinación sencilla que puede marcar una gran diferencia en tu cosecha.













