Por qué las parejas discuten más durante una guerra
Un psicólogo explica qué nos puede ayudar a liberar la tensión acumulada y proteger nuestra relación en los momentos más difíciles.
El psicólogo estadounidense Mark Travers ha analizado en profundidad por qué las parejas tienden a discutir con mayor frecuencia en tiempos de guerra, y ha compartido algunas claves para salvar la relación.
"Las parejas pueden notar que se sienten más irritables de lo habitual. Los pequeños malentendidos escalan más rápido que antes, o los comentarios pasajeros de repente se vuelven mucho más hirientes… En realidad, muchas parejas no están peleando por la guerra en sí", señala en su artículo para Forbes.
Según él, el estrés colectivo y la incertidumbre pueden colarse silenciosamente en la comunicación diaria, incluso cuando ninguno de los dos miembros de la pareja lo percibe conscientemente.
Tres razones psicológicas detrás de los conflictos en pareja durante la guerra
Travers cita tres motivos respaldados por investigaciones psicológicas que explican por qué las parejas entran en conflicto con más frecuencia en períodos de crisis colectiva.
1. La transferencia del estrés
Según un estudio fundamental publicado en el Journal of Family Psychology, la transferencia del estrés ocurre cuando uno de los miembros de la pareja experimenta presión externa y las emociones ligadas a esa presión se trasladan al interior de la relación. Ese exceso de tensión interfiere directamente en la capacidad del otro para comunicarse y disfrutar de interacciones positivas.
2. Los miembros de la pareja empiezan a percibirse de manera diferente
El estrés afecta a la relación mucho más allá de generar irritabilidad puntual. Puede deteriorar el vínculo de forma visible, incluso en personas que habitualmente son cariñosas y comprometidas. Esto sucede porque el estrés transforma radicalmente aquello que cada persona nota en su pareja, distorsionando la percepción mutua.
3. El estrés en la relación no se limita a quien lo siente
Los investigadores denominan este fenómeno efecto de influencia cruzada, y es uno de los principales motores de conflicto en períodos de ansiedad colectiva. Tal como explica un estudio de 2021 publicado en New Media & Society, este efecto se produce cuando el estrés se transmite de un miembro de la pareja al otro, elevando los niveles de tensión en ambos. En los días más difíciles, las personas tienden a distraerse y a distanciarse emocionalmente de su pareja, lo que hace que sus interacciones se vuelvan más conflictivas y negativas.
El consejo más sencillo y más poderoso
"En estos momentos, lo más útil que puede hacer una pareja suele ser también lo más simple: reconocer lo que está ocurriendo, tanto en el mundo como dentro de uno mismo. Ponerle nombre al estrés, a la angustia o a la tristeza puede aliviar la tensión que se acumula cuando esos sentimientos permanecen sin expresarse", aconseja el psicólogo.
Travers añade que precisamente en estos momentos podemos recordar que nadie es capaz de afrontar esta incertidumbre completamente solo.
"En todo el mundo, millones de personas están viviendo los mismos titulares, los mismos miedos y las mismas preguntas sobre lo que viene después. Y dentro de una relación, ser conscientes de que estáis atravesando juntos el mismo momento difícil de la historia puede hacer que esos días tan duros sean un poco más llevaderos."
Lo que conviene recordar
El estrés externo no desaparece al cruzar la puerta de casa. Se infiltra en las conversaciones, en los silencios y en las miradas. Reconocerlo juntos es el primer paso para no dejar que la guerra —o cualquier crisis colectiva— se lleve también la relación.













