Estas albóndigas de merluza se deshacen en la boca: qué añadir a la carne picada para que queden más sabrosas

Un plato sencillo, económico y delicioso para cualquier cena

Las albóndigas de merluza son una de esas soluciones que toda cocinera experimentada tiene guardada en la manga. Se preparan en poco tiempo, resultan sabrosas, nutritivas y no suponen un gasto excesivo. A continuación encontrarás dos recetas fantásticas: una en sartén y otra al horno.

Albóndigas de merluza en sartén, como las de la guardería

Estas albóndigas elaboradas con carne picada de merluza quedan jugosas por dentro, tiernas y con un exterior ligeramente crujiente. Gustan tanto a los mayores como a los más pequeños de la casa.

Ingredientes

  • 500 gramos de filete de merluza
  • Un huevo
  • Una cebolla
  • Dos cucharadas soperas de sémola
  • Cuatro cucharadas soperas de aceite vegetal
  • Sal y pimienta negra al gusto

Preparación paso a paso

El proceso es sorprendentemente sencillo. Pasa el filete de merluza por la picadora de carne, o utiliza carne picada ya preparada si la tienes a mano. Incorpora el huevo, la sal y la pimienta a la mezcla de pescado y remueve bien hasta integrar todos los ingredientes. Si te apetece, puedes añadir también otras especias a tu gusto.

Agrega la sémola, mezcla de nuevo y deja reposar la masa en la nevera durante media hora para que la sémola se hidrate correctamente. Este paso es clave para conseguir una textura perfecta. Forma las albóndigas y fríelas en aceite vegetal hasta que queden doradas por ambos lados. Sírvelas con una guarnición como patatas o arroz, ensalada o pepinillos en vinagre.

Albóndigas de merluza al horno con carne picada

Si prefieres evitar la sartén, el horno es una alternativa igualmente deliciosa. El resultado es un plato jugoso y lleno de sabor, sin necesidad de vigilar el aceite caliente.

Ingredientes

  • Un kilogramo de filete de merluza
  • Dos cebollas
  • Doscientos gramos de pan blanco tipo bollo
  • Un huevo
  • Dos cucharadas soperas de mayonesa
  • Dos cucharadas soperas de aceite vegetal
  • Cuatro o cinco dientes de ajo
  • Dos cucharaditas de sal
  • Pimienta negra molida
  • Dos cucharaditas de azúcar
  • Nuez moscada
  • Leche

Preparación en el horno

Comienza troceando el pan blanco en pedazos pequeños y sumérgelos en leche hasta que se ablanden por completo. Mientras tanto, pela las cebollas, córtalas en dados finos y sofríelas en una sartén con aceite hasta que tomen un color dorado.

Pasa por la picadora el filete de merluza junto con el ajo, el pan ya empapado en leche y toda la cebolla pochada. A esta mezcla añade una cucharada de mayonesa, el huevo, la sal, el azúcar, la pimienta negra, la nuez moscada y la cebolla sofrita ya fría junto con el aceite de la sartén. Remueve bien hasta obtener una masa homogénea.

Con las manos húmedas, da forma a las albóndigas y colócalas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. Pon un poco de mayonesa encima de cada una y extiéndela con una cuchara o un pincel de cocina. Introduce las albóndigas en el horno precalentado a 150 grados Celsius durante 45 minutos. El resultado será un plato tierno, jugoso y absolutamente irresistible.

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