El café con moderación podría proteger la salud mental
Tomar café de forma moderada podría estar relacionado con una menor probabilidad de desarrollar trastornos de ansiedad y depresión. A esta conclusión llegaron investigadores tras analizar datos de cientos de miles de personas. Sin embargo, un consumo excesivo de la bebida puede neutralizar cualquier efecto positivo potencial. Los resultados del estudio fueron publicados en el Journal of Affective Disorders.
Un problema de salud global que impulsa la investigación
Los trastornos mentales, entre ellos la depresión y el estrés crónico, afectan a millones de personas en todo el mundo. En los últimos años, los científicos investigan cada vez con mayor frecuencia el posible impacto de la alimentación cotidiana sobre la salud mental.
Los estudios previos sobre la relación entre el consumo de café y los trastornos psiquiátricos han arrojado resultados contradictorios. Algunas investigaciones apuntan a un menor riesgo de depresión en quienes beben café con regularidad, mientras que otras no encuentran una asociación clara o incluso señalan efectos negativos potenciales.
Un análisis a gran escala con más de 460.000 participantes
Para obtener datos más precisos, un equipo internacional de investigadores liderado por Berti Jupin Sun, de la Universidad Fudan, analizó una extensa base de datos con información médica y genética de residentes del Reino Unido.
El estudio incluyó a 461.586 personas de entre 40 y 69 años que, al inicio del seguimiento, no tenían diagnosticado ningún trastorno mental.
Los participantes indicaron cuántas tazas de café consumían habitualmente cada día y qué tipo de bebida preferían: molido, instantáneo o descafeinado. A continuación, los investigadores monitorizaron su estado de salud durante más de 13 años, revisando sus historiales médicos para identificar nuevos casos de problemas psiquiátricos. Durante ese período se registraron 18.220 casos de trastornos del estado de ánimo y 18.547 casos de trastornos de ansiedad.
La curva en U: ni poco ni demasiado
El análisis reveló que la relación entre la cantidad de café consumido y la salud mental no es lineal. A medida que aumenta la ingesta de café, el riesgo de problemas psíquicos primero disminuye, alcanza un punto mínimo y después vuelve a incrementarse.
El riesgo más bajo de desarrollar trastornos de ansiedad y depresión se observó en personas que consumían entre dos y tres tazas de café al día. En este grupo, la probabilidad fue significativamente menor en comparación con quienes no bebían café en absoluto. No obstante, superar las cinco tazas diarias hace desaparecer ese efecto beneficioso: a partir de ese punto, la probabilidad de sufrir trastornos del estado de ánimo aumenta.
El papel clave de la cafeína y los antioxidantes
Los investigadores también señalaron que el café descafeinado no mostró una asociación significativa con los resultados de salud mental. Esto podría indicar que precisamente la cafeína, o las sustancias relacionadas con ella, desempeñan un papel fundamental en este efecto.
Los autores del estudio sugieren además que el posible efecto protector del café podría estar vinculado a los compuestos bioactivos presentes en la bebida, incluidos los antioxidantes. Según su valoración, estas sustancias podrían reducir la inflamación crónica, un factor que se considera relacionado con el desarrollo de la depresión.













