Limpiar puede ser divertido: 5 tareas del hogar fáciles de hacer en familia

Comprar y trasplantar plantas

Esta escena aparece una y otra vez en las películas románticas de Hollywood: él la ayuda a trasplantar flores. ¿Crees que los guionistas la usan al azar? Para nada. Trasplantar plantas implica contacto físico real. Os tocáis, estáis muy cerca el uno del otro, y casi sin quererlo, esa proximidad hace que viejas pasiones vuelvan a encenderse.

Además, trabajar con plantas es un proceso psicológico genuinamente reparador. El estrés y la ansiedad se disuelven, y la sensación se parece mucho a meditar, pero acompañado de la persona que quieres.

Cocinar juntos

Preparar un plato especial para una cena romántica es una forma estupenda de conectar, coquetear y recordar lo afortunados que sois el uno con el otro. Unas albóndigas caseras o unos dumpling hechos desde cero pueden llevarse dos o tres horas, pero os regalarán emociones positivas durante muchos días.

Convierte esa sesión en la cocina en algo placentero. Sin prisas, con música de fondo y una botella de vino abierta. Que sea el antídoto de vuestra familia frente a las dificultades del día a día. Cuando la rutina amenaza con engulliros, sentaos juntos a amasar y a crear.

Ordenar estantes con ropa, recuerdos y fotografías

Aquel vestido que llevabas en vuestra primera cita. La foto tomada durante aquel paseo veraniego en que te dijo que te quería. La concha que trajisteis del primer viaje juntos al mar.

Poner orden en casa y reorganizar los armarios juntos os invita a revivir recuerdos lejanos y muy queridos. No convirtáis esta tarea en una obligación tediosa. Hacedlo con calma: si acabáis pasando horas repasando álbumes de fotos antiguas, ¿por qué no?

Pintar las paredes o cambiar el papel pintado

Los psicólogos recomiendan cambiar la disposición de los muebles y el color de las paredes o el papel pintado al menos una vez cada dos o tres años. Hacerlo os ayuda a sentiros renovados en un espacio que ya conocéis de sobra. Elegir juntos el papel o el color de la pintura es una actividad que puede unir mucho a las personas.

Un consejo práctico: aprende a negociar y a escuchar de verdad a tu pareja. No seas un dictador con el típico «quiero este color y punto». De lo contrario, lo que podría haber sido un momento de intimidad se convierte en una guerra prolongada llena de silencios y reproches.

Adoptar una mascota

Un gato o un perro han sacado a miles de parejas del bache de la rutina. Pocas cosas unen tanto como el cuidado compartido de un ser pequeño e indefenso. Y pocas cosas generan tanta alegría como verlo crecer y madurar día a día.

Una mascota no es solo darle de comer y salir a pasear. Es toda una serie de decisiones y tareas en casa: ¿dónde va a dormir? ¿Cómo le habilitáis un rincón para jugar? ¿Necesitáis reorganizar el apartamento y deshaceros de cosas que ya no usáis? El cuidado conjunto de la mascota desencadena toda una cadena de responsabilidades domésticas que podéis compartir. Y la imagen de ese pequeño y esponjoso cachorro o gatito dormido plácidamente en su rincón preparado con tanto cariño tiene un poder casi garantizado: hará vuestra relación más fuerte.

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