Los secretos del secado correcto: cómo no estropear tu ropa en la secadora

La secadora, un gran aliado si sabes usarla bien

La secadora es uno de esos electrodomésticos que te cambia la vida. Ahorra un tiempo considerable a la hora de secar la ropa, pero antes de meter cualquier prenda en el tambor, es fundamental hacer una buena selección. Algunas telas pueden encogerse o deteriorarse con el calor, así que conviene saber exactamente qué prendas aguantan el proceso y cuáles no.

Qué ropa puedes meter sin preocuparte

La mayoría de las prendas de algodón y bambú se secan estupendamente en máquina. Ropa interior, vaqueros, camisas, vestidos, ropa infantil y ropa de cama entran perfectamente en esta categoría. Las secadoras modernas disponen de programas específicos para algodón, lo que permite elegir el ciclo más adecuado según el tipo de prenda.

El lino también se puede secar en máquina, aunque requiere algo más de cuidado. Lo más recomendable es seleccionar un programa delicado con una temperatura que no supere los 40 °C. De esta forma se evita que la prenda encoja o pierda su forma original.

Los tejidos sintéticos como el poliéster, el nailon y la poliamida toleran bien el secado en máquina siempre que se use el programa adecuado. La ropa deportiva, que habitualmente está fabricada con mezclas de materiales, funciona bien con el programa para sintéticos o con el modo específico para ropa deportiva si la secadora lo incorpora.

Prendas de abrigo, toallas y albornoces

Las prendas de abrigo como plumíferos, impermeables y abrigos pueden introducirse en la secadora siempre que el fabricante lo permita expresamente. En estos casos suele recurrirse al programa para plumón o al de prendas delicadas. Los albornoces y las toallas también pueden secarse en la máquina en lugar de ocupar espacio en tendederos o balcones. Algunos fabricantes ofrecen ciclos especiales para productos de rizo, aunque en otros casos basta con fijarse en la composición del tejido.

Qué prendas debes secar siempre al aire

Hay una serie de prendas que es mucho mejor secar de manera tradicional. Las que llevan elementos decorativos como abalorios o lentejuelas son las primeras de la lista, ya que estos adornos pueden desprenderse fácilmente y llegar a dañar el electrodoméstico.

Tampoco conviene meter en el tambor calcetines finos ni medias, ni sujetadores que contengan espándex, espuma o aros metálicos incorporados. Los artículos de piel, cuero y ante pueden deformarse y agrietarse con el calor. Del mismo modo, los tejidos finos y delicados como la seda, la lana, el gasa, el encaje y el tul pueden sufrir daños irreversibles por las altas temperaturas.

Otros objetos que no deben entrar en la secadora

Las alfombrillas de baño o deporte fabricadas con goma, las mochilas y bolsos de materiales modernos, así como los peluches infantiles con decoraciones, son completamente incompatibles con el calor de la secadora. Todos estos artículos pueden deformarse y perder por completo su aspecto original si se someten a un ciclo de secado con temperatura elevada.

Scroll al inicio